Han pasado veinte años desde que un joven funcionario llamado Vicente fue destinado a una delegacion de la csta alicantin, el destino forzoso, le alejo de su joven esposa.
Su reciente matrimonio de apenas unos años mantenia un lazo tenso que temia se resentiria por los dias de separacion.
el tiempo paso y pronto congenio con sus compañeros de trabajo, entre ellos Teresa, una chica vivaracha y agradable a la que la naturaleza no le habia proporcionado toda la belleza deseable, aunque la tenia oculta.
Teresa reia todas las gracias de Vicente, pronto las noches de soledad le llevaron a desear la voluptuosidad de Teresa.
pese a visitar a su esposa los fines de semana, la semana se hacia muy larga y las noches muy penosas sin el calor de un mujer, pronto y como dice el refran" el roce hace el cariño" se produjeron las primeras carantoñas entre Teresa y Vicente y mas tarde los primeros escarceos amorosos.
cierto dia Teresa invito a Vicente a su casa , alli le presento a sus padres, el era un compañero mas, despues conocio a la abuela, una anciana que apnas andaba, pero lucida en sus recuerdos y que se empeño en enseñar la casa al recien llegado.
era una casa solariega muy amplia y luminosa, poco a poco el recorrido les llevo al patio trasero, alli una cabra y varias gallinas disfrutaban del placentero silencio que alli se respiraba, la tranquilidad del lugar seturbo por el aspaviento de las asustadizas gallinas. vicente recorrio con su mirada todos los rincones del enorme patio, de pronto sus ojos pararon el recorrido visual y volvieron sobre algo que de soslayo le habia impactado, dio dos pasos hacia donde tenia puesta la vista y dijo ¿eso? ¿eso que? y afirmo :es una motocicleta antigua.
se estaba dando cuenta ue en un rincon del cobertizo en un lecho oscuro descansaba un monton de hierro, oculto por los excrementos de las gallinas, encima del hierro olvidado llacia un canasto donde las gallinas habian depositado sendos huevos.
el hallazgo le mantenia absorto y apenas oyo las explicaciones de la abuela indicandole quien fue su dueño.
la anciana seguia con su discurso sobre la moto en cuestion alli arrinconada,Vicente miro a la anciana que se habia cogido de su brazo.
mire usted le dijo: esta moto era de mi difunto marido, lleva aqui mas de treinta años, la verdad es que parecia llevar cien, pues dificilmente pudo ver la marca, tuvo que frotar sobre el deposito, con un trapo que le dio la anciana, descubriendo que aquello era una moto GuzzI, vicente era un apasionado de las motos y mucho mas si esta era antigua, posteriormente pudo averiguar que se trataba de una Alvatros de 247cc de 1947.
dentro de el una fuerza desconocidad le empujaba a querer comprarla y restaurarla, para poder disfrutar de aquella maravilla.
lo comento con Teresa y esta a su vez con la abuela, pero la respuesta de la anciana fue contundente, no habria venta hasta que ella se hubiese reunido con su esposo, o sea que no habia nada que hacer, vicente deseo en aquel momento que el deseo de la mujer de reunirse con su amado esposo,fuese ya.
pronto la proximidad de Teresa fue resultando agoviante, Vicente queria a su mujer y lo que fue una necesidad para relajarse, se convirtio en algo molesto, ademas el temor a que aquello transcendiera y su mujer descubriera el asunto, le atemorizaba.
en secreto pidio el traslado y de la noche a la mañana retorno a su hogar y nadie supo mas de el.
en el camino de regreso,y cuando el tren empezaba a coger velocidad, se dio cuenta de que la via transcurria cerca de aquella casa solariega, la vio a lo lejos y solto una lagrima, no fue por Teresa fue por la vieja moto, pudo mas el aspero tanto del deposito de la moto que los suaves senos de la muchacha. hoy en dia aun añora aquella moto que quizas alguien ya disfrute.
dedicado a uno de mis mejores amigos
V.Belda
sábado, 11 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)